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Olvídate de las preocupaciones con las tarjetas virtuales

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Fernando Carrillo

Fernando Carrillo Entrada actualizada el martes, 12 de enero de 2021

Las tarjetas virtuales son la opción perfecta para aquellas personas que todavía desconfían al hacer pagos por internet. Con ellas tendrás tus datos y tu dinero a salvo en todo momento, por lo que podrás hacer tus compras de la manera más segura posible. Si quieres hacerte con una, pero todavía no sabes muy bien cómo funcionan ¡nosotros te ayudamos!

¿Qué es una tarjeta virtual?

Una tarjeta de crédito virtual es, como su propio nombre indica, una tarjeta que solo va a tener formato digital. Es decir, no vamos a contar con una tarjeta física como tal cuando pidamos una.

Además, las tarjetas virtuales son recargables y solo tienen acceso al dinero que hayas cargado en ellas. Es por esto que son una de las mejores opciones para pagar por internet si todavía desconfías de los pagos online.

Y te estarás preguntado, si no tienen formato físico ¿cómo la uso? Aunque este tipo de tarjetas no suelan tener soporte físico, siguen contando con toda la información que encontrarías en una tarjeta convencional: nombre y apellidos del titular, numero de la tarjeta, caducidad y código de seguridad. De esta manera, aunque no tengas una tarjeta física podrás usar sus datos para operar por internet.

Aún así, algunos bancos si que ofrecen tarjetas virtuales con formato físico. Suelen ser como las tarjetas de crédito a las que estamos acostumbrados, pero no cuentan ni con banda magnética ni chip. Por lo que realmente no podrás usarlas en tiendas físicas al carecer de estos elementos.


¿Solo se puede pagar por internet con una tarjeta virtual?

Efectivamente, las tarjetas virtuales están especialmente diseñadas para que hagas tus compras por internet. Al no tener un formato físico o, si lo tienen, carecer de banda o chip, no podrás usarlas en ninguna tienda física.

La única alternativa sería conectar tu tarjeta de crédito virtual a un servicio de pagos móvil como Apple Pay o Google Pay. De esta manera podrás usar tu tarjeta virtual en tiendas físicas gracias a la tecnología de tu smartphone o smartwatch.


Las ventajas de una tarjeta virtual

Las tarjetas de crédito virtuales ofrecen una gran cantidad de ventajas debido a su curioso formato y a su funcionamiento.

Para empezar, la gran ventaja de las tarjetas virtuales es que ofrecen un extra de seguridad al usuario. Al ser recargables, solo podremos usar los fondos que hayamos cargado en ellas. Por lo que, si consiguen la información de nuestra tarjeta, solo podrán usar los fondos que hayamos metido previamente y ya está.

Además, al no tener formato físico, es imposible que las perdamos. Por lo que si somos un poco despistados no tendremos ningún problema con nuestra preciada tarjeta. Además, de la misma manera, no perderemos nuestra tarjeta si nos roban la cartera en algún momento.

En último lugar también podemos destacar que este tipo de tarjetas nos ayudan a controlar mejor nuestro gasto. Al tener unos fondos limitados y no tener opción de aplazamiento de pagos, siempre vamos a ver lo que hemos gastado y el dinero que nos queda.


Inconvenientes de las tarjetas virtuales para pagar por internet

Aunque el tener formato virtual es una de las mayores ventajas de este tipo de tarjetas para pagar por internet, también es, por desgracia, uno de sus mayores inconvenientes.

Al tener un saldo limitado, vamos a tener que comprobar el nivel de la tarjeta cada vez que queramos comprar algo. Esto significa que, cada vez que nos quedemos sin dinero en la tarjeta, tendremos que recargarla, un proceso que no nos llevará mucho tiempo, pero que retrasará el proceso de compra unos cuantos minutos.

Además, puede que nos encontremos alguna tienda online en la que no podamos pagar con nuestra tarjeta virtual. Aunque esto es algo que no ocurrirá con mucha frecuencia, también hay que tenerlo en cuenta.


¿Cómo pedir una tarjeta virtual?

Realmente, pedir una tarjeta de crédito virtual es exactamente igual que pedir una tarjeta convencional a tu banco. Desde la aplicación, página web o desde una oficina, pediremos la tarjeta virtual que queremos.

Una vez hayamos rellenado los datos que nos pueda pedir nuestro banco, solamente queda esperar. A diferencia de las tarjetas de crédito convencionales, podremos tener nuestra tarjeta de crédito virtual en mucho menos tiempo, ya que, al no tener que esperar a que nos la envíen, la activación de la misma es inmediata.


¿Una tarjeta virtual es gratis?

Lo más normal es que los bancos ofrezcan sus tarjetas de crédito virtuales de manera completamente gratuita. Al ser, más bien, una tarjeta accesoria a la que ya tenemos y con capacidades más reducidas, no tiene mucho sentido que nos hagan pagar por ella.

Como ejemplo te ponemos varias tarjetas virtuales que puedes conseguir de manera totalmente gratuita con tu banco.

  • Tarjeta virtual BBVA: con esta tarjeta virtual del BBVA podrás hacer tus compras por internet cómodamente. Puedes recargar la cantidad que quieras hasta un límite de 600€ y la cuota de emisión y mantenimiento son completamente gratuitas para todos sus clientes.
  • Las tarjetas virtuales de Abanca: si eres cliente de Abanca también podrás conseguir tu tarjeta virtual de manera completamente gratuita. Además, es muy sencilla de conseguir, ya que el proceso se hace desde la banca electrónica de la entidad.
  • Tarjeta virtual en CaixaBank: CaixaBank también ofrece a sus clientes su Cibertarjeta prepago de manera completamente gratuita, ya que no tiene ni cuota de emisión ni de mantenimiento. Eso sí, cada vez que la recarguemos tendremos que pagar un 1% de comisión por hacerlo.
  • La opción de tarjeta virtual del Santander: el Santander tiene su tarjeta prepago eCash. Con ella podrás recargar todo el dinero que quieras, hasta un máximo de 6.500€ para hacer tus compras online. Esta tarjeta solo es gratuita si la usas mucho, ya que a partir del primer año la cuota de mantenimiento será de 9€ si no hacemos más de 3 compras con ella.
  • Tarjeta virtual Unicaja: es gratuita siempre y cuando ya tengas otra tarjeta de la entidad.

Estos solo son algunos ejemplos de las tarjetas virtuales más populares, pero podrás encontrar muchas más tarjetas virtuales gratuitas.


Intereses y comisiones de las tarjetas virtuales

Las tarjetas virtuales no suelen tener ningún tipo de comisión o intereses. Como ya hemos visto, la mayor parte de las entidades ofrecen sus tarjetas virtuales sin coste alguno.

Además, como no son tarjetas con opción de aplazamiento de pagos, ya que no son tarjetas de crédito, sino de débito, no tendremos que pagar intereses por las compras que hagamos. Todas ellas se cargarán directamente a nuestra cuenta al momento.

Las únicas comisiones que podemos encontrar en este tipo de tarjetas son por emisión, por mantenimiento o por recarga. En esta última modalidad el banco nos cobrará una comisión cada vez que queramos recargar nuestra tarjeta virtual. Sin embargo, lo más normal es que estas comisiones sean totalmente gratuitas.


¿La tarjeta virtual depende de mi banco?

Las tarjetas virtuales siempre van a depender del banco o entidad financiera que las haya emitido. Esto quiere decir que casi siempre van a ir vinculadas a una cuenta bancaria. Aunque también hay opciones de tarjeta virtual que no tienen ningún vínculo con tu cuenta bancaria. Aún así, estas últimas no suelen ser las más comunes.


¿Qué es una tarjeta monedero?

Una tarjeta monedero es un tipo de tarjeta prepago que ofrecen muchos bancos. Estas tarjetas monedero pueden ser tanto físicas como virtuales, ya que muchos bancos ofrecen las dos opciones a sus clientes.

El funcionamiento de una tarjeta monedero es exactamente igual que una tarjeta virtual. Recargamos la tarjeta con la cantidad de dinero que queramos y la podremos usar para hacer nuestras compras online. Si nuestra tarjeta monedero tiene también formato físico también podremos usarla para compras en tiendas físicas.

Estas tarjetas monedero o prepago, a diferencia de las tarjetas revolving o las tarjetas de crédito, no nos dejarán aplazar o fraccionar los pagos que hagamos, por lo que siempre se cargarán directamente las compras al saldo de la tarjeta.


¿Dónde conseguir una tarjeta monedero?

Lo más sencillo para conseguir una tarjeta monedero es que acudas a tu banco y pidas una. Casi todos los bancos ofrecen actualmente este tipo de tarjetas a sus clientes, por lo que no será muy dificil conseguir una. Normalmente estas tarjetas se piden desde la banca virtual de cada entidad, por lo que no tendrás ni que salir de casa para hacerte con la tuya.

Existen también tarjetas monedero que no van vinculadas a tu cuenta bancaria y que son emitidas por algunas entidades financieras. Para conseguir este tipo de tarjetas consulta las condiciones que ofrece cada compañia y sigue los pasos que se te indiquen.


Requisitos para pedir una tarjeta monedero

Los requisitos para pedir una tarjeta monedero no suelen ser muchos. Para empezar tendrás que tener más de 18 años y contar con una cuenta en el banco en el que la quieras pedir.

Si ya cuentas con estas dos condiciones, solo te queda rellenar la solicitud para conseguir tu tarjeta y esperar a que tu banco la active. Al no ser tarjetas con opción de compra aplazada, los requisitos son bastante sencillos y el proceso bastante rápido.


Características de las tarjetas monedero

Las tarjetas monedero tienen unas características y un funcionamiento bastante similares a las de las tarjetas virtuales.

Lo característica más importante es que son recargables. Por lo que si queremos usarlas tendremos que meter dinero en ellas primero. Este proceso es bastante sencillo pero añade unos pasos extra a nuestro proceso de compra.

La segunda característica es que pueden ser tanto tarjetas virtuales como físicas. ¿Esto qué quiere decir? Pues que los bancos pueden ofrecer ambas alternativas. Bien una tarjeta física que puedas usar tanto en tiendas como online o simplemente una tarjeta virtual para que hagas tus compras por internet. Esto hace que sean más versátiles que las tarjetas enteramente virtuales.

Otra de sus características es que son tarjetas de débito. Es decir, solo hacen uso del dinero que tenemos cargado en ellas, sin posibilidad de pasarse de ese límite. Además, gracias a eso nunca tienen acceso directo con el dinero de tu cuenta bancaria por lo que son más seguras.

¿Tienen coste las tarjetas monedero?

Las tarjetas monedero, al igual que las tarjetas virtuales, no suelen tener costes adicionales. Sin embargo, en algunos bancos tendrás que pagar una cuota de mantenimiento para tener activa tu tarjeta monedero.

A parte de las principales cuotas que pueda añadir tu banco por mantener activo el servicio, las tarjetas monedero no generan intereses. Esto es así porque solo hacen uso del dinero que tienes cargado en ellas, sin opción de aplazamiento o fraccionamiento del pago. De esta manera no tendrás que pagar intereses por las compras que hagas con ellas.


Cómo pedir la tarjeta monedero de tu entidad

Pedir una tarjeta monedero a tu banco no puede ser más sencillo. Para conseguir tu tarjeta monedero solicitala en tu sucursal más cercana o a través de la aplicación o banca virtual de tu banco.

Rellena los datos que se te pidan durante este proceso (no suelen ser muchos si ya eres cliente del banco) y espera a que la entidad acepte tu solicitud.

Si tu tarjeta monedero tiene formato físico tendrás que esperar a que el banco la envíe a tu casa o sucursal. En el caso de que sea una tarjeta virtual la podrás empezar a usar desde el momento que tu banco la active.


¿De quién dependen las tarjetas monedero?

Las tarjetas monedero dependen del banco o entidad que las emite. Dependiendo del tipo de tarjeta monedero que tengas, tu relación con ella será diferente.

Las tarjetas monedero emitidas por los bancos, siempre o casi siempre, van a ir vinculadas a la cuenta corriente que tengas en ese banco. Esto quiere decir que, aunque no tengan un acceso directo a los fondos de la misma, solo vas a poder recargarla con el dinero que tengas en esa cuenta bancaria.

En el caso de que tu tarjeta monedero sea de otra entidad financiera, la cosa será distinta, como en el caso de las tarjetas monedero emitidas por empresas fintech. Las tarjetas emitidas por este tipo de compañías van unidas a la cuenta que tengamos en esta entidad. Digamos que es algo parecido al ejemplo anterior, pero en ningún caso tendremos vinculación alguna con nuestro banco.


¿Necesito otra tarjeta para tener una tarjeta monedero?

Aunque lo más normal es que tengamos en nuestra cartera más de un tipo de tarjeta, para tener una tarjeta monedero no es necesario, por lo general, que tengamos otra con nosotros.

El funcionamiento de nuestra tarjeta monedero es totalmente independiente al de las otras, por lo que podemos elegirla como nuestra opción principal sin problema. Ahora bien, algunos bancos limitan la contratación de este tipo de tarjetas u ofrecen mejores condiciones, como mantenimiento o emisión gratuitos, a aquellos clientes que ya tienen alguna otra tarjeta con la entidad.


¿Puedo tener más de una tarjeta monedero?

Que puedas tener más de una tarjeta monedero, o no, va a depender de las condiciones que te ponga tu banco. En algunos, como en Abanca, puedes pedir todas las tarjetas monedero virtuales que quieras y de forma completamente gratuita. Otros, sin embargo, puede que limiten el número de ellas que puedes contratar.


Paga por internet con tu tarjeta monedero

Pagar por internet con tu tarjeta monedero no puede ser más sencillo. A la hora de seleccionar el método de pago introduce los datos de tu tarjeta (número, nombre del titular...) y procede a realizar el pago. Con estos sencillos pasos ya habrás completado tu compra.

Lo único que tienes que tener en cuenta a la hora de hacer este pago es que tu tarjeta tenga saldo sufienciente. Si no lo tiene será rechazada por el vendedor y tendrás que empezar el proceso otra vez. Por ello, si no quieres perder las cosas que tienes en tu carrito o quieres evitar esta molestia, comprueba el nivel de saldo con regularidad o, al menos, antes de hacer la compra.


Llévate tu tarjeta monedero al extranjero

Las tarjetas monedero son una buena opción para tus viajes. Con ellas puedes fijarte a tu presupuesto de manera mucho más sencilla, ya que solo podrás usar el dinero que hayas cargado en ellas.

Además, algunas de ellas ofrecen ventajas a los viajeros, como seguro de viaje o cambio de divisas sin comisiones. Todo esto sin contar que son más seguras en caso de que algún carterista se haga con tus tarjetas

Aún así, siempre conviene llevar encima algún método de pago adicional en caso de que nuestra tarjeta se quede sin fondos, nos la roben o no nos la acepten en alguna tienda.


¿Se puede usar una tarjeta monedero como una tarjeta regalo?

Al ser recargables, las tarjetas monedero pueden parecer una muy buena opción como tarjeta regalo. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que una vez que des la tarjeta a la persona que tenías pensado regalar, puede que no la vuelvas a ver más.

Este tipo de tarjetas tienen tus datos personales y están pensadas para que las uses más de una vez. Por ello, si crees que no vas a recibir de vuelta tu tarjeta una vez se haya agotado el saldo, puede que sea mejor algunas de las opciones que ya ofrecen las tiendas a sus clientes.

Existen algunos bancos que ofrecen tarjetas regalo dentro de su oferta de tarjetas de crédito y débito. Por ejemplo, en Abanca puedes encontrar una tarjeta regalo diseñada específicamente para esto.

La cuota de emisión es de 5€ y tienes que ingresar un mínimo de 50€ en ella. Además, la persona que la recibe no tiene porque ser cliente del banco para poder usarla. Por ello es una de las mejores opciones para regalar.