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Persona mirando casitas con lupa simbolizando lo complicado de conseguir una hipoteca sin nómina

Hipoteca sin nómina: quién puede pedirla y cómo hacerlo

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Juan Ribón

Juan Ribón Entrada actualizada el martes, 27 de septiembre de 2022

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Pedir una hipoteca sin nómina es una opción, pero las posibilidades de encontrar un banco que acceda a concederte una en esas condiciones son remotas. Puedes tener nómina pero no querer domiciliarla (por lo que sea) en el banco, o ser autónomo, o incluso vivir de las rentas, y, a la vez, necesitar una hipoteca. Son varias las opciones para que, en esas condiciones, te sea concedida.

¿Se puede pedir una hipoteca sin nómina?

Sí, se puede pedir una hipoteca sin nómina. Ahora bien, ¿conceden los bancos hipotecas a personas sin nómina? La respuesta a esta pregunta es que rara vez. Porque es precisamente el tener una nómina uno de los filtros que usan los bancos para conceder créditos hipotecarios.

No tener un salario (o algo equivalente) jugará en tu contra si pretendes solicitar una hipoteca en esas condiciones, porque el banco tendrá más difícil determinar tu solvencia.

No es imposible, eso sí. Hay algunas opciones para contratar una hipoteca sin tener nómina, pero dependen en gran medida del tipo de potencial cliente que lo solicite. Porque no es lo mismo alguien que está en el paro, que un autónomo, que un gran tenedor que vive de las rentas y quiere comprar otro piso para alquilarlo.

Hipoteca sin nómina pero con paro

Es poco probable que algún banco te conceda una hipoteca si tus únicos ingresos llegan a través de la prestación por desempleo. Para pedir una hipoteca hay que acreditar un nivel mínimo de ingresos y cierta estabilidad, y eso resulta difícil estando en el paro.

Una posibilidad sería recurrir a una hipoteca con aval, pero el banco podría exigir al avalista unos ingresos elevados, pocas o ninguna deuda y una o varias propiedades, condiciones más exigentes que en circunstancias normales.

También puede ayudar que lleves bastante tiempo siendo cliente de la entidad a la que vas a solicitar la hipoteca sin nómina pero cobrando el paro, y que tu historial con ella esté inmaculado, lo que en cierto modo evidenciará que se puede confiar en que en las circunstancias adecuadas podrás devolver el préstamo.


Hipoteca sin domiciliar la nómina

Puede suceder que quieras contratar una hipoteca y que tengas ya una nómina, pero que no quieras domiciliarla en otro banco, por las causas que sean. Lo más normal es que tu banco te ofrezca buenas condiciones por la nómina y el otro, una buena hipoteca, y que ninguno sea capaz de igualar la oferta del otro.

En este supuesto, efectivamente tienes nómina, y gracias a la reforma de 2019 de la Ley Hipotecaria el banco no te puede obligar a domiciliar la nómina con él para concederte una hipoteca. Pero, a cambio, podría exigirte tipos de interés más altos de lo habitual.

En definitiva, mientras puedas acreditar unos ingresos, por mucho que no estén domiciliados en el banco en el que vayas a pedir la hipoteca, este no debería ponerte demasiadas pegas. Sin embargo, siempre será mejor que pases por el aro y, por buenas que sean las condiciones en tu otro banco, cambies la nómina al que te va a conceder la hipoteca.

Autónomos, pensionistas y no afiliados a la Seguridad Social

Los autónomos, los pensionistas y aquellas personas no afiliadas a la Seguridad Social pero con unos ingresos recurrentes son los otros perfiles más habituales que acostumbran a pedir hipotecas sin nómina.

Los primeros, los trabajadores por cuenta propia, tienen difícil contratar una hipoteca, pero no imposible. El hecho de no tener unos ingresos fijos es un problema, pero no un impedimento.

Los bancos, de hecho, disponen de hipotecas enfocadas a autónomos, y no dudarán en concedérselas siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos, los cuales son más exhaustivos que los que ha de acreditar un trabajador por cuenta ajena.

Por otro lado están los jubilados, quienes tampoco tienen una nómina como tal, sino una pensión. El problema es que aunque los bancos sí aceptan esta pensión como sustituto de la nómina, suelen poner límites a la edad del solicitante. Lo habitual es que no concedan hipotecas a particulares que tendrán 75 años o más en el momento del vencimiento del préstamo.

El tercer colectivo es el de aquellos particulares con ingresos regulares, pero que no se encuentran dados de alta en la Seguridad Social. Es el caso, por ejemplo, de los arrendadores de pisos o locales comerciales.

Este perfil puede perfectamente vivir de las rentas que le generan esos alquileres, pero si quiere contratar una hipoteca tendrá que acreditar de alguna manera esos ingresos. La más sencilla, que le lleguen a una cuenta corriente contratada en ese banco, y bastará con que estos ingresos ronden los 600€ al mes.


Otras opciones para obtener una hipoteca sin nómina

Contar con una nómina es uno de los requisitos fundamentales para poder contratar una hipoteca, pero hay alternativas en caso de no tener una fuente de ingresos así.

Una opción pasa por solicitar una hipoteca con aval. Es decir, tener a alguien que responda por ti en caso de impago. Pero si ya supone un riesgo para el avalista en circunstancias normales, en el supuesto de querer contratar una hipoteca sin nómina el peligro para él se dispara.

Además, y por eso mismo, al banco no le bastará cualquier avalista. Probablemente le exija demostrar una solvencia económica superior a lo que habitualmente requiere. Recuerda que el avalista responderá por la deuda con todo su patrimonio, presente y futuro.

Otra opción es que dispongas de otro inmueble, libre de cargas, e hipotecarlo para, con ese dinero, comprar otro. Pero el problema aquí es convencer al banco de que vas a ser capaz de devolver ese crédito hipotecario.

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Seguros de hogar y vida para tu hipoteca

No tener nómina hace que pedir una hipoteca sea más difícil. Pero es posible que si cuentas con un seguro de vida, que te cubra en caso de accidente, incapacidad o fallecimiento, tu banco vea tu petición con mejores ojos.

Juan Ribón Juan Ribón Juan es licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Valladolid. Cuenta con más de seis años de experiencia escribiendo en medios online. Apasionado de los temas de actualidad, sus conocimientos y saber hacer dan respuesta a las preocupaciones sobre cuestiones financieras en Roams.